Home | Blogs | Foros | Registrate | Consultas | Jueves 23 de noviembre de 2017
Usuario   Clave     Olvidé mi clave
     
Ir a la página de inicioIr a los Blogs
Mi Perfil
Cesar Simi
Mendoza - Argentina
Tengo 45 años y tengo todavia algunas materias pendientes, escribir es una de ellas, lo he querido hacer hace muchos años, pero siempre lo postegue...por cobardes motivos creo yo...Esta noche me he sentido un poco mas valiente y escribi, lo que me salio, lo que puedo contar porque lo vivi, lo vi o me fue cercano. Me voy a sentir halago si alguien lee lo que escribo y si me ayudan a aprender a hacerlo decorosamente me sentire doblemente halagado.

Un gran abrazo a todos y buenas noches....
Archivo de entradas | Mostrar datosDesplegar
Ocultar datos Marzo 2008
Una Tarde
Mostrar datos Febrero 2008
Publique su taller

Últimos comentarios de este Blog

31/10/09 | 19:47: Rolando dice:
Me gusta tu blog, César, me gusta el nombre, creo que refleja lo que nos pasa a muchos... Me gusta tu relato y me gusta que el protagonista se llame como yo... Te invito amigablemente a conocer mi blog "lapacienteimpaciente" y si querés a mandarme un mensaje. Saludos. R.M
28/02/09 | 20:13: Claudia dice:
Tu sentir se transmite tan humanamente en tus palabras,que pude ver a Rolando y a Juliana en tu cuento. Espero el próximo para volver a conmoverme con laas cosa simples de la vida, esas para las que nunca es tarde...Cariños.
21/05/08 | 08:05: GUSTAVO WEHRLY dice:
Cesar, yo creo que no tenes nada que aprender de nadie, tu cuento es maravilloso con una narración clara y fluida, se nota que te gusta y que lo haces con el corazón que eso en definitiva es lo más importante te voy a segui leyendo, Gustavo del blog (amor y olvido,,,,
Vínculos
Magia Magia


Magia, ¿qué es y qué significa?


Son las palabras perdidas, poe... Ampliar

Comprar$ 12.00

Te cuento como puedo





Escribí un comentarioEscribí tu comentario Enviá este artículoEnvialo a un amigo Votá este artículoVotá este texto CompartirCompartir Texto al 100% Aumentar texto

En Julio



Algo fuerte, que paso en algun año que olvide, como tantos otros, pero que debia contar...

Lee, este relato, amigo, he intentado pulirlo un poco......habla de mi, de vos, de todos nosotros....

En Julio

En Julio, no hay  tormentas aquí. Es algo poco corriente que te despiertes con relámpagos y truenos en el mes de Julio.

Siempre me han llamado la atención las cosas extraordinarias y esto era sin dudas un evento extraordinario, me deslice suavemente entre las sábanas y busque en la oscuridad menguante algo que ponerme.  Después de revolver mucho y tras perturbar el sueño de Gabrielle un par de veces,  me encontré en la calle vestido de gris y rojo.  Ajuste todos los cierres, cordones,  me calce en la cabeza ese capuchón de nylon que nunca había usado y cruce la calle a los saltos.

No me di cuenta en que momento estaba sentado tras el volante del auto, mientras colocaba la llave, me ilumino el rostro un relámpago, quede  aferrado al volante, esperando el trueno, pero solo sentí el suave ronronear del motor y un pesado silencio que me hacia zumbar los oídos, como cuando sientes la nada a tu alrededor en medio de las montañas.

Las calles estaban oscuras y desoladas, negras, la lluvia les daba ese negro extremo que absorbe  toda la luz y los trasnochadores ya se habían retirado.

 Sin tener un rumbo muy cierto que seguir, pero con la necesidad de moverme, de ver un paisaje distinto de sacarme de los ojos la sensación de oscuridad de esas calles, busque como salir de la ciudad.

En una esquina crepitaban tablillas de álamo quemándose en un tacho metálico, estufa de almas perdidas de la noche anterior y ahora alivio de un diariero y un cafetero que intercambiaban sus servicios y sabiduría de muchas madrugadas vividas.

Cuando deje atrás la ciudad, la autopista estaba totalmente vacía, lejos se veían alejarse algunos puntitos rojos, la gente corriendo tras el reloj que les quita la vida minuto tras minuto, con tantas historias a cuesta, descansaba.

Cuando había recorrido unos pocos kilómetros de casa, supe donde quería ir, supe positivamente donde quería estar y sin tanta certeza  que hacer ahí.

Todavía tengo en mi pecho la presión del abrazo de Joaquín que me dice, “déjalo ir”……ya esta mas lejos que todos nosotros y seguramente ya no hay sufrimiento, pena ni rencor que lo alcance, esta mas allá de todos nosotros, déjalo ir.

Todavía me veo golpeando la puerta y gritando que alguien “va a pagar por eso”,  que la muerte de Antonio no puede quedar en esa nebulosa de descreimiento, en esa nebulosa de final con sabor a nada y sorpresa sin fin. Todavía tengo el recuerdo del llamado del medico con la noticia que mi Antonio se había ido y todavía no puedo entender cuando fue, ni porque.

 

 

Baje del auto, camine unos paso hasta la reja, estaba abierta y la empuje. Camine unos pasos más y el sendero dejo el pavimento por piedrecillas rojas de ladrillos molidos. Seguí caminando y sentí el césped, sentí  la lluvia en la cara y no pude contener la oleada de recuerdos, imágenes en mi mente que se agolpaban y me causaban alegría, dolor, risas y al final una mueca grotesca, no pude contener  un grito que se me escapaba de la garganta que me subía desde el fondo de mis entrañas que se inflaba en mis pulmones y se llevaba un pedazo de mi junto a todo mi aire. Un alarido de dolor contenido,  de pena infinita,  de desazón y perdida absoluta, total conciencia y certeza que Antonio estaba muerto, la estación final, el final del camino, esa condición que todos sabemos que va a llegar pero que siempre nos sorprende y nos destroza y arrasa como alguna catástrofe de la naturaleza que nos perdona la vida, pero nos deja solos.

No me di cuenta cuando llegue al reposo de Antonio, la tierra aun estaba revuelta, se veía con claridad las cicatrices sobre el césped.  Toque el césped con la mano extendida esperando sentir algo, esperando sentir la mano de mi hermano, creyendo que todo había sido un mal sueño y que con este pequeño ceremonial  todo terminaría...Julio con tormentas es un suceso extraordinario…

No se cuanto tiempo estuve allí, vi como las nubes perdieron su color negruzco, violáceo y quedaron en gordas blancas con pendones, vi  los esfuerzos del sol por iluminar un día creciente, pero al fin gano el invierno y quedo nublado, lloviendo y muy frio.

Ya suficientemente mojado y doblado por la emociones de la madrugada, me incorpore y retorne  el sendero de polvo de ladrillo, con las manos en los bolsillos y pensando en un buen capuchino con Gabrielle.

El día paso como tantos domingos de invierno, entre comidas de familia, alguna película postergada y una ventana con cristales empañados  al lado de un sofá envuelto en el olor del tabaco y pensando en nada.

La noche llego temprano y sentí  la necesidad de tomar aire, de quitarme esa extraña sensación de dejar algo sin hacer, de salir, irme. Camine algunas cuadras y las calles dejaron paso  a amplias veredas de tierra, sin casa ni edificios, arboles apenas cubiertos, con las hojas secas que les había dejado el otoño y que los vientos perdonaron,  extendiendo  sus ramas a la llovizna.

Algo cansado me senté en un banco de hierro y maderas, me estire, deje mis piernas tiesas y estiradas y vi un enorme olmo de copa redonda justo enfrente,  escapado de alguna primavera olvidada,  tenia todas sus hojas doradas y me mecían suavemente con el viento.  Una vez mas me vinieron a la mente las palabras de Joaquín  “déjalo ir….” Pero esta vez algo había cambiado en el discurso, déjame ir, déjame ir…..Levante la vista y vi como la copa del árbol se doblaba, se contorsionaba, se hinchaba y sentí como el viento la atravesaba, sentí una suave brisa que acariciaba mi cara y después una fuerte ráfaga que me envolvió como si quisiera abrazarme se arremolino en torno mío y sentí el abrazo del aire. Vi como la copa del árbol se abría y dejaba pasar al viento y todo quedo en calma y quietud. Una sensación de paz me invadió en ese momento y  deja que mi hermano se fuera.

 


Calificación:  Votar Aún no han votado este texto  - Ingresá tu voto

Comentarios de nuestros lectores - Escribí tu comentario
31/03/08 | 07:57: Michèle dice:
Traspasas con los detalles al lector, las sensaciones tan naturales y conocidas, como el dolor, la tristeza, la esperanza. No sabría que criticarte, tal vez existan errores al ojo de un experto, yo no lo soy, sólo soy una reconocedora de sentimientos y sensaciones y éso es justamente lo que logras trasmitir con tu sentido relato. Te felicito.
blancairec@yahoo.com
 
Últimas entradas del mes


Radio La Quebrada Radio de Tango Indexarte Escribirte OccidentesEscuchanos
Noticias | Efemérides | Novedades | Ventas | Biografias | Textos | Audio | Recomendados | Entrevistas | Informes | Agenda | Concursos | Editoriales | Lugares | Actividades | Blogs | Foros | TiendaFundación | Letras de Tango I | Letras de Tango II | Contacto | Boletín
© 2006-2017- www.escribirte.com | Todos los derechos reservados   | Diseño Web | Canales RSSRSS