Home | Blogs | Foros | Registrate | Consultas | Lunes 26 de junio de 2017
Ir a la página de inicioIr a los Foros
Todos los foros   Cine   Cuentos   Educación   Escritores   Literatura   Música   Poesía   Tango
Foro de Cuentos En este foro podrás subir cuentos y narraciones en general.
Menú principal
Foros
Nueva Entrada
Publique su taller
Entradas
HIMNO AL SOL DE AKHENATÓN
LUCHA Y VENCERÁS
LOS CUBOS DE TIAWANACU - por José Alvarez López
FÍSICA Y CREACIONISMO - por José Alvarez López
TOPONIMIAS DE CÓRDOBA- por Orencio Julio Correas
EL ATOLÓN DE ATLÁNTIDA- por José Alvarez López
AKHENATÓN Y SU CIUDAD INDUSTRIAL
EL ACUERDO
DECIRES
DECIRES
DECIRES
ATLÁNTIDA - por José Alvarez López
El bosque de las crisálidas
EL TESORO DE TUTANKHAMON
Monerías
EL SISTEMA SOLAR por José Alvarez López
EL CERO Y LA CONSTANTE DE ESTRUCTURA FINA por J. Alvarez López
CIENCIA CALDEA por José Alvarez López
APOCALIPSIS (Estilo y Poemática) por José Alvarez López
EL HOMBRE-DIOS - por José Alvarez López
JOSÉ ALVAREZ LÓPEZ por Guillermo Borioli
Cuando el Pájaro Dejo de Cantar
Una moneda en el riel…
EL NÚMERO 137 - por José Alvarez López
EL CASO DEL METRO - por José Alvarez López
AKHENATÓN Y EL ATONISMO - por José Alvarez López
VALIENTE MUJER
MORIR DE AMOR
VELOCIDAD DE LA LUZ EN LA GRAN PIRÁMIDE-por Jose Alvarez López
PIRÁMIDES DE ASIA por José Alvarez López
LA RULETA DE LA VIDA
EL PAPA Y EL SHA (by Portecat)
LA MUERTE RITUAL - por José Alvarez López
LA PIRÁMIDE DE PALENKE por José Alvarez López
EL LEGADO ETRUSCO por José Alvarez López
DEUS LUDENS por José Alvarez López
LA ESTANCIA DE JESÚS MARÍA
´LOS PATRIARCAS BÍBLICOS por José Alvarez López
EL GORRION Y LA LECHUZA
LA BIBLIA CUÁNTICA por José Alvarez López
P A U L E T
BIOGRAFÍA DE JOSÉ ALVAREZ LÓPEZ
LAS RUTAS DE LA CÁBALA -- por José Alvarez López
Nueva Iniciativa para Escribir Cuentos y Libros!!!
publicaciones de cuentros
Segunda oportunidad
E-LIBRO DESCRIBE CÓMO es escribir con EL CEREBRO hackeado
Romance de la niña y el duende
Tácito amor en los ciclos de la vida"
CARBONCILLO
ATAQUE FINAL
La novela Fantástica
SIESTA EN EL MONTE
"Furiosa"
¿Que necesita...?
Una Broma
Mi tierra, mi cielo...
Justo
La Directora
NIÑO DIOS
NADIE
ENCICLOPEDIA DE LA DIALÉCTICA SEXUAL
HORAS FINALES
MAUPERTIUS
MAUPERTIUS
UN POCO DE METAFÍSICA
EL NUEVO REY
LA BUENA NUEVA
COHETERÍA ESPACIAL
EN ALGUN LUGAR DEL AYER - Carlos Contesti
El fantasma
LA CRECIENTE
NOSTALGIA
DESPUÉS DEL GRANIZO
sombras nada más
EL TATITA JOSÉ
interno 47
LA VÍSPERA
LA NUEVA AURORA
UNICA SALIDA
PALABRAS DE UN CONDENADO A MUERTE
EL TREN DE LAS CUATRO
AMOR TRAS EL CRISTAL - Carlos Contesti
AMOR TRAS EL CRISTAL - Carlos Contesti
AL ATARDECER, LA CASA
PIQUETERA
"El Fantasma"
"A los ojos de él"
Fue
"El Sueño"
AHORA EXISTO PARA TI - Carlos Contesti
"Otra Oportunidad"
"Cuando la Muerte se enamora"
Madre Natura Enojada.
LA MAESTRA RURAL
Esto es un asalto
UN FANTASMA EN LA MAQUINA - Carlos Contesti
JAQUE MATE
los mirones
Pequeña tierra viva
La maquina del azar
Dos Misterios reales
TEMERDUVIA
Epitafios
¿ POR QUE ?
El Cambio
EL TREN
LA IDEA
NEGRO SIDERAL
UNA NOCHE DE VERANO Y MAR
Arbol amigo
AQUELARRE
Con el Corazón Vacío
Con el Corazón Vacío
Encuentro
sexo frustrado
TIPOLOGÍA DE UN GÉNERO HÍBRIDO CON CONTORNOS DIFUSOS
Tragedia corta
Fotorelato Yo estoy aqui
Experiencia compartida
Misa de cuerpo Presente
Esos eran machos
Una pequeña duda.
Atrapando peces con las manos.
Domingos tristes como tetas caidas
PARANOIA II
PARANOIA I
A TODOS LOS ESCRITORES QUE PUBLICAN EN ESTA PÁGINA
PARIAS
Otro día en el prado.-
Fragmentos II
DRACULA ANONIMO
CIRCULO PERFECTO
LA CHICA DEL CORAN
LIBERACIÓN FINAL
El sonido del desastre
Los del otro lado.
FRAGMENTOS
El Gigantosaurio
EL Camino
Creencia
Sin nombre
Sueño
Navidad en Iraq
El libro
El Crucificado
DOMINGO
Los Ancianos
Sobre Camaleones en la Guerra
Vacio
CONTRAINDICACION: SUEÑO.
Un Abrupto Despertar
El Musical Derrumbe de las Máscaras
EL FRANCOTIRADOR
:.:..:... Yo Soy Dios ...:..:.:
Breve relato sobre una aventura en parque Chas
..:.:.El Arlequín.:.:..
¿Y si las Sombras Pensaran?
la muela
UNA VEZ MAS
HISTORIA COTIDIANA
PAPA NOEL EXISTE
MABEL URQUIJO
A LA LUZ DEL AYER
VIAJE AL CIELO
CADA NOCHE UN MUNDO DISTINTO
Justo...
Lo peor...
A destiempo...
MALDITO HEROE....
Historias imaginarias:
sueño?
25 de Mayo de 2008
EL VIAJE FINAL
PAJAROS EN LA CABEZA
EL FABRICANTE DE ALAS
SOMOS DIFERENTES
Hasta luego... capitán (A Aberto Olmedo)
Cuentos para el alma:
EL FRANCOTIRADOR
TODO POR LOS SUEÑOS...
EL SOL
LA CASA GUARDADA
Escribir
"TIEMPO"
El Hombre que sabía
Tarzàn no murío, esta vivo en el subte linea"D"
Cumpleaños no deseados: JA.JA.JA…
Trampa íntima
Devenir
El Cóndor por Angeles Rosique
Los colores rebeldes
ENSAYO SOBRE TALLERES LITERARIOS EN ARGENTINA
Detención de tiempo
El ritual de las máscaras
La rueda en espiral
El lenguaje de los argentinos El lenguaje de los argentinos
Expresiones, percepciones y modismos que nos vinculan

Desde su genialidad, simple e infinita, Borges nos alivia al transmitirnos "ser esa cosa que nadi... Ampliar

Comprar$ 79.00

Escribí un comentario Escribí tu comentario Enviá este artículo Envialo a un amigo Votá este artículo Votá este texto CompartirCompartir Texto al 100%Aumentar texto
"El Sueño" | Malo Regular Regular - 4 votos

El Sueño”                                      

 

   Me siento abrumado, lo que he soñado me tiene sin dormir desde hace varias horas.  El sueño, cargado de imágenes, se presentaba confuso y extraño. Recuerdo que…

 

“Hallábame caminando por un frío y húmedo bosque. Arboles enmohecidos y algunos tumbados sobre el suelo entorpecían mi paso. La luz de la tarde se filtraba a través de la espesa cortina del follaje con una mezcla de colores entre verdes y azules profundos. No muy lejos, un  sombrío manto parecía tenderse, evitando una clara visión del resto del bosque. Lo que aportaba a la imagen cierto aspecto lúgubre. Entonces, ante la incertidumbre, de lo que podría hallarse más adelante,  detuve mi camino. En ese instante comencé a sentir un fuerte olor a tierra húmeda. Más de lo que hasta ese momento parecía natural, debido al suelo mojado que pisaba. Pero este olor, este nuevo olor que se metía por mis fosas nasales produciendo cierto ardor en mi nariz, comenzaba a inquietarme. Por ello, seguí mi marcha. Internándome, cada vez más, hasta adentrarme por completo en de aquel manto de  niebla, del que ya les he hablado. Caminaba con cierto recelo, el manto a cada paso, daba la sensación de ser impenetrable. No podía divisar siquiera lo que se hallaba a una cuarta de mí. Sin embargo, si bajaba la mirada hacia mis pies, podía ver claramente el lecho verde sobre el cual caminaba. Esto, aún en el sueño, me resultaba extraño. Ocurría lo mismo si desviaba mis ojos hacia el cielo, aunque sumamente oscuro, podía ver el salpicado de estrellas que se esparcían en el firmamento.  Seguí adelante, pensando que podría salir de aquella extraña bruma si avanzaba un poco más. Así fue. Pero, al salir de la bruma, me interné sin darme cuenta en un mundo más raro aún. Aparecí, de pronto, delante de una aldea, digo delante pues, me hallaba sobre un promontorio de tierra en donde se abría un camino que cruzando por sobre un puente, daba paso a la pequeña aldea de casas bajas con techos de paja y caminos de piedra que la bella luna iluminaba con su fuerte fulgor. Seguí adelante, crucé el viejo puente sobre el torrentoso arroyo y entré en la aldea. Aunque de algunas chimeneas ubicadas sobre el techo de las viviendas podía ver salir una sutil columna de humo. Parecía, sin embargo, no haber nadie. Al menos, nadie acudió a mi llamado. Aunque, primero golpeé a la puerta más cercana que tenía su hogar encendido y luego llamé desde el centro de la angosta calle, realmente casi grité esperando que alguien acudiera a mi llamado. Más nadie vino. Seguí caminando por esa calle. Al final de ella me topé con un cerro lo bastante alto como para atajar casi por completo la luz de esa luna llena. Pese a ello, pude divisar la entrada de una gruta. Me arrimé cauteloso. Fue entonces, cuando escuché el largo y ahogado lamento. Me quedé helado. Provenía del centro de la gruta. Agudicé mi oído, era inconfundiblemente un alarido humano. Desgarrante y lastimero,  al punto de erizárseme la piel. Sin embargo, no sé por qué diablos continuaba adentrándome, más y más. De súbito, una sombra se atravesó a mi paso. Fue tan fugaz, que no puedo describirla puntualmente, sólo sé que su paso me produjo escalofríos. La primera intención fue salir corriendo de allí. Pero no pude hacerlo, la visión de una nueva imagen volvió a paralizarme. Esta vez, se trataba de un niño. Del oscuro, andrajoso y tétrico fantasma de un niño. Me quedé atónito. De pronto, mientras lo observaba mirándome, pero inmóvil casi desde el fondo de la gruta, un aire de hielo nuevamente comenzó a envolverme. En ese instante la fantasmagórica imagen comenzó a acercárseme lentamente arrastrando sus pies sobre el suelo polvoriento. Al llegar a mí, horrorizado pude contemplar que no tenía ojos, desde sus cuencas vacías brotaba  un líquido viscoso. En aquel momento, extendió sus manos hasta tocarme. Creí, realmente que moriría. Todo mi cuerpo temblaba como una hoja al viento. Jamás experimenté tanto terror. A pesar del temor que sentía, pude, sin embargo, captar la fuerte desolación que su imagen revelaba, tal sentimiento penetró en mí hasta lo más profundo. Entonces, un fuerte olor frío y húmedo impregnó el lugar y el fantasma del niño me habló, voz sonó como un eco de ultratumba, suplicante y desesperado…

 

 -¡Ayúdame!...Por favor, Ayúdame…

 

Luego se apagó, junto con su fantasma, inmediatamente, todo quedó en silencio.

 

 Después de aquello. La gruta adquirió una tenue luminosidad y el fuerte olor húmedo y frío también desapareció. Al salir de allí, pude ver que en la aldea se hallaban algunas personas. Apresuré mi paso para tratar de hablar con ellas. Suponía que alguien, al menos, podría decirme algo sobre el niño de la gruta. Pero al acercarme, sucedió algo imprevisto. Las personas de espaldas a mí,  hablaban y reían entre sí, sin oírme. Me acerqué más, y tomé con mi mano el  brazo de una de ellas. Para mi asombro el anciano al cual había tomado por el brazo, giró hacia mí pero no tenía rostro. Recuerdo que yo ante la impresión, daba un salto hacia atrás y todas voltearon hacia mí sin rostros, y sus carcajadas resonaron en mis oídos, traté de correr y caí. Entonces, envuelto en esa desesperación desperté”…

 

 

Bueno, ya es de día, la luz de la mañana ilumina pobremente. La habitación se encuentra en penumbras. Voy a dejar de lado este mal sueño. Ya no quiero seguir pensando en él.

Me levanto, abro las cortinas y un fuerte grito sale de mí…

 

Atónito, descubro a través del ventanal la inconfundible imagen de la aldea.

 

 

                                        Alibel  L ambert

 



Subido por Alibel Lambert
Comentarios - Escribí tu comentario
Radio La Quebrada Radio de Tango Indexarte Escribirte OccidentesEscuchanos
Noticias | Efemérides | Novedades | Ventas | Biografias | Textos | Audio | Recomendados | Entrevistas | Informes | Agenda | Concursos | Editoriales | Lugares | Actividades | Blogs | Foros | TiendaFundación | Letras de Tango I | Letras de Tango II | Contacto | Boletín
© 2006-2017- www.escribirte.com | Todos los derechos reservados   | Diseño Web | Canales RSSRSS