Ir a la página de inicio de Escribirte
Portada | Biblioteca | Blogs | Foros | Tienda | Suscripción | Contacto | Especiales | Difusión cultural | Canales RSS RSS
Noticias Efemérides Autores para conocer Recomendados Agenda Concursos Lugares Servicios Ventas Trivia
 Buscar en el sitio   
| Martes 16 de octubre de 2018
Escribí un comentario Enviá este artículo Votá este artículo
Texto al 100% Aumentar texto
Soyinka, un Nobel de Literatura en un barrio marginal cartagenero

Noticias RSS Noticias

Soyinka, un Nobel de Literatura en un barrio marginal cartagenero

Los escritores y artistas que acuden al Hay Festival literario, que se celebra en Cartagena, no sólo ocupan su tiempo en debatir sus ideas y sus libros, algunos también sacan un hueco en su agenda para ver la otra cara de la caribeña y turística Cartagena

Este es el caso del premio Nobel de Litertura 1986, Wole Soyinka, quien al visitar el barrio de El Pozón, en las afueras de la ciudad, reconocía sentirse en alguna medida, por la pobreza del lugar, por la acogida, por el color de la mayoría de sus gentes, como 'en casa', como en su Nigeria natal.

Se calcula que Cartagena tiene una población de un millón de habitantes, se calcula porque los desplazados y los cinturones de pobreza y miseria que se ciñen a su alrededor no permiten tener un censo exacto, de los cuales el 70 por ciento viven en la pobreza.

Pero eso se suele dejar a un lado ante la majestuosidad de su zona colonial, sus murallas y su hermoso litoral.

A esos barrios marginales, como El Pozón, San Francisco, Olaya o Nelson Mandela, tras cruzar la ciénaga, donde las casuchas de madera, latón o simplemente cartón se amontonan en un ambiente insalubre en muchos casos, llegan organizaciones de ayuda, de cooperación y tratan de llevar un soplo de esperanza, sobre todo para los niños.

La organización Plan Internacional, aprovechando el tirón del festival lleva allí a algunos escritores para que departan con los niños que educan y ayudan, al fin y al cabo es ese otro público, quizás menos académico, pero más espontáneo y con la misma o mayor curiosidad por conocer a esos intelectuales.

Soyinka, de 73 años de edad, dramaturgo, actor, poeta, novelista, crítico, catedrático y, sobre todo Nobel y sencillo, explica a los niños, que le preguntan con una naturalidad deslumbrante, qué hizo para llegar a ser lo que es.

'Preguntar', responde con humildad, 'desde niño era muy curioso, una molestia para mis padres porque les preguntaba todo, pero las respuestas no me satisfacían, por lo que las buscaba en los libros y me convertí en un ratón de la biblioteca de mi papá'.

Como siguió sin encontrar la satisfacción a sus preguntas en los libros, según les cuenta a los niños, 'decidí dar mis propias respuestas y por eso comencé a escribir'.

Su mata de pelo blanco, abultado y encrespado, y su perilla, también cana, le dan un aire venerabale y cercano, y los niños lo detectan enseguida, no le sueltan, quieren hablar de todo con él, le explican lo que hacen, cómo viven y las canciones y bailes que le tienen preparado.

El Nobel de Literatura, ese premio que tanto impresiona, es algo que intriga a los niños, pero Soyinka le resta importancia, 'y os voy a decir por qué, porque admiro los inventos, los avances técnicos y tecnológicos, que son útiles para la gente'.

Pero los niños no se quedan del todo satisfechos e insisten en preguntar cómo influye la literatura en la sociedad, a lo que el laureado nigeriano les responde que 'el efecto de la literatura no es inmediato, está en la bandeja de 'a la vista', no en la de cosas hechas o por hacer'.

'La buena literatura va haciendo efecto poco a poco en las personas, siempre está ahí, pero, claro, hay otra literatura de efecto inmediato, aunque la profunda tiene una visión a largo plazo', les dice.

Los ritmos y bailes que le ofrecen los niños, en su mayoría negros y mulatos, 'se parecen mucho a los bailes y ritmos africanos', les comenta, para reflexionar: 'es imposible erradicar la cultura de los pueblos'.

Antes de despedirse el Nobel de Literatura no duda en ponerse a bailar con los niños y les promete enviar al centro sus libros, los libros de otros africanos, los que pueda traducidos, y ellos le regalan la revista que publican, y sus poemas.

Como Sonia, de 14 años que, con letra pulcra, le regala el suyo y se lo traducen al inglés. El primer verso es: 'Soñar es tener motivos para despertarse todas las mañanas'.

29-01-2007
Fuente: La FM

 

Canal RSS Blogs

Anarquistas y socialistas en los orígenes del movimiento obrero argentino
Sin piedad
Fuiste...
Mente voluble
Ella...
ENTREVISTA a Javier Peñoñori y Marìa Clara Millàn
La impersonalidad...
JAVIER PEÑOÑORI y MARIA CLARA MILLÀN en ESPACIO TUCUMAN : 7 SETIEMBRE
Diez años de soledad...
Remembranzas III
Entrá a los Blogs
Entrá a los Blogs

Canal RSS Guía de Servicios

Taller de Grafología

Canal RSS Foros

Pálpiti e pálpiti
Cannto íntimo de amparo
Hilo sangre-luz
Oda al aire
De la lid del corazón
Hacia el mar de cristal
Juramento
Mímesis del vuelo
Ellos
Leyes del alma
Entrá a los foros
Entrá a los Foros

RSSCanales RSS
Ahora podés tener a Escribirte
en tu sitio web

Más información

Canal RSS Trivias

¿Cuál es el título de la novela de Faulkner en la que se narra la peripecia de los Bundren para sepultar a su madre?
Marianella
La mujer de Strasser
Mientras agonizo
A

 Artes visuales

Suscribite

¡Suscribite a nuestro boletín!
Radio La Quebrada Radio de Tango Indexarte Escribirte OccidentesEscuchanos
Noticias | Efemérides | Novedades | Ventas | Biografias | Textos | Audio | Recomendados | Entrevistas | Informes | Agenda | Concursos | Editoriales | Lugares | Actividades | Blogs | Foros | TiendaFundación | Letras de Tango I | Letras de Tango II | Contacto | Boletín
© 2006-2018- www.escribirte.com | Todos los derechos reservados   | Diseño Web | Canales RSSRSS